Zonas de bajas emisiones y el control de la contaminación del aire

junio 24, 2024
Zonas de Bajas Emisiones y el control de la contaminación del aire - Kunak

Índice del artículo

No es necesario disponer de un vehículo eléctrico para disfrutar de una mejor calidad del aire urbano. Sin embargo, la desinformación sobre las posibilidades de circulación por las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), así parece indicarlo.

Las Zonas de Bajas Emisiones son áreas geográficas específicas que se definen dentro de entornos urbanos. En ellas se establecen restricciones de actividades dañinas para el aire como el tráfico rodado más contaminante, aquel cuyo funcionamiento está basado en combustibles fósiles. La finalidad de las ZBE es reducir drásticamente las emisiones atmosféricas en espacios urbanos.

La creación de tales zonas está diseñada con el fin de mejorar la calidad del aire en base a promover una movilidad urbana más sostenible. Las áreas de intervención definidas se corresponden con un cambio en la movilidad en función de planes que limiten o impidan el acceso de los vehículos más contaminantes, es decir, aquellos que no cumplen con ciertos estándares de emisiones a la atmósfera.

La implementación de las ZBE es una respuesta a la creciente preocupación por los efectos negativos de las emisiones directas de los vehículos sobre la salud pública y el medioambiente.

La respiración es el pilar del bienestar humano pero se ha hecho más que evidente que, de igual modo, el aire con una adecuada calidad es imprescindible para cualquier ser vivo y, en general, para el equilibrio planetario.

Al año se producen más de seis millones de muertes atribuibles a la contaminación del aire del entorno según la OMS. Sin embargo, son los niños los más vulnerables ante tan perjudicial deterioro de la atmósfera. Afecta al 90% de los menores de 15 años, según la misma organización.

¿Cuántas personas mueren al año a causa de la contaminación atmosférica? - Kunak

¿Cuántas personas mueren al año a causa de la contaminación atmosférica? – Fuente: One World in Data – Autor: Max Roser

Este es el punto donde entra en movimiento el uso de los vehículos eléctricos y, al mismo tiempo, se activan las dudas con que la ciudadanía está acogiendo la implantación de las ZBE. Los vehículos eléctricos representan una de las formas de movilidad que se desean incentivar, así como la de otras alternativas de desplazamiento urbano. Se consigue gracias al uso complementario de vehículos más amigables con el medio ambiente y que utilizan combustibles procedentes de fuentes renovables.

En el año 2015, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) adoptados como un llamamiento universal para actuar por el planeta y mejorar las condiciones de vida de las personas situaron al tráfico de las urbes entre sus objetivos primordiales. En este sentido, la Comisión Europea estableció un horizonte de descarbonización para alcanzar la neutralidad en emisiones en el año 2050.

Desde entonces, las directivas europeas, así como las de cada Estado miembro, región y ámbito local se han ido equipando de herramientas eficaces para limitar el cambio climático y con ello evitar los daños en la salud pública. Para lograrlo se despliegan medidas incentivadoras de la modificación en el modo de transporte como son incrementar los impuestos a los combustibles fósiles y la delimitación de ZBE, entre otras.

La entrada en vigor de una ZBE está ligada a la necesidad de responder de forma urgente al cambio climático y de rectificar la situación actual tal como indican las Naciones Unidas y el Informe Especial del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés).

Tráfico urbano en la ciudad alemana de Berlin - Kunak

Tráfico urbano en la ciudad de Berlín, Alemania

Qué objetivos tienen las Zonas de Bajas Emisiones

Al restringir el acceso a vehículos altamente contaminantes y solo permitir el tráfico de vehículos eléctricos, híbridos enchufables, aquellos que utilizan combustibles renovables o con etiquetas ambientales específicas, las ZBE buscan reducir los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2), partículas en suspensión (PM10 y PM2.5) y el ozono troposférico (O3), que han demostrado ser altamente perjudiciales para la salud respiratoria, neurológica y cardiovascular de los habitantes.

Además de mejorar la calidad del aire, las ZBE también fomentan:

  • Emplear alternativas de transporte más limpias y eficientes.
  • Alcanzar cero emisiones de carbono.
  • Implementar medidas que favorezcan opciones de movilidad urbana más amables como:
    • Vehículo eléctrico
    • Bicicletas
    • Transporte público
    • Recorridos a pie gracias al aumento de zonas peatonales
  • Fomentar medidas adicionales:
    • Aumentar la infraestructura de recarga y mantenimiento para vehículos eléctricos.
    • Promocionar los combustibles de fuentes renovables.
    • Crear más espacios verdes y mayores áreas peatonales.
    • Generar nuevos puestos de trabajo ligados a las demandas de las ZBE.
    • Promover políticas de incentivos fiscales y subvenciones.
    • Reducir la contaminación acústica.
    • Aumentar la conciencia ambiental de los habitantes y visitantes urbanos.

El objetivo es crear un entorno urbano donde el transporte sostenible sea la norma, reduciendo así la dependencia de los combustibles fósiles y disminuyendo las emisiones de gases de efecto invernadero.

Las ZBE son una herramienta clave en manos de los gestores urbanos y también de la ciudadanía que, en pro de la justicia ambiental, pueden  solicitar su implantación. Es una acción social para transformar las ciudades en lugares más saludables y habitables. Dotar a nuestras ciudades de Zonas de Bajas Emisiones es trazar la ruta por un cambio hacia un modelo de ciudad más limpia y saludable gracias a un transporte más respetuoso con el medio ambiente y con la salud de las personas.

En resumen, las ZBE representan un enfoque integral para enfrentar los desafíos de la contaminación del aire y la sostenibilidad del transporte en las ciudades modernas, alineándose con las metas globales de reducción de emisiones y de mejora de la calidad de vida urbana.

Calle 30 Natura: jardines verticales y sensores de calidad del aire combaten la contaminación en la M-30 de Madrid - Kunak

Calle 30 Natura: jardines verticales y sensores de calidad del aire combaten la contaminación en la M-30 de Madrid

Métodos de control de la calidad del aire en una Zona de Bajas Emisiones

Para evaluar la efectividad de una Zona de Bajas Emisiones en mejorar la calidad del aire, es fundamental implementar métodos de control que funcionen con rigor y precisión.

  • Tradicionalmente se han empleado métodos de monitorización ambientales denominados estaciones de referencia o estaciones oficiales para el control de la calidad del aire urbano y algunos parámetros meteorológicos. Disponen de tecnología de precisión que proporciona datos fidedignos.
  •  La monitorización de calidad del aire mediante el uso de sensores de calidad del aire  ha demostrado ser uno de los métodos más efectivos. Algunos de estos dispositivos, como los que te ofrecemos en Kunak, aportan datos fiables y equiparables a los de referencia y permiten medir en tiempo real los niveles de contaminantes atmosféricos como:

Para registrar sus datos y analizarlos con eficacia, dichos dispositivos han de estar estrategicamente situados en puntos críticos dentro de las zonas urbanas donde se desea controlar las emisiones atmosféricas.

Tráfico en Zona de Bajas Emisiones de la ciudad de Madrid - Kunak

Tráfico en calle Gran Vía de Madrid, dentro de Zona de Bajas Emisiones municipal.

Modelo de Zona de Bajas Emisiones en España

Con la implantación de las ZBE en España se contribuye a mitigar el incremento de 1,5 ºC en las temperaturas. Está incentivado por el calentamiento global que se ha visto acelerado en las últimas décadas por efecto de las actividades antropogénicas. Dicho aumento térmico se estima que se alcanzará en España para el año 2030. Para minimizar tan perjudicial incremento, en mayo del 2021, se promulgó la Ley de Cambio Climático y Transición Energética.

Las emisiones totales de gases de efecto invernadero en España estimadas para el año 2021 fueron 288.847,8 kilotoneladas de CO2 equivalente (kt de CO2-eq). Esto representa un aumento del +6,1 % respecto a las emisiones estimadas para el año 2020. Y constituye un incremento del +0,4 % respecto al año base 1990 y un descenso del -34,2 % respecto al año 2005. (Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, 2023).

El mapa interactivo con las Zonas de Bajas Emisiones de España, elaborado por el MITECO, permite consultar la información particular de cada ZBE.

El mapa interactivo con las Zonas de Bajas Emisiones de España, elaborado por el MITECO, permite consultar la información particular de cada ZBE.

Acceso mapa ZBE

Las Zonas de Bajas Emisiones en España

Dicha ley pretendía que las ZBE estuviesen activas en las ciudades españolas con más de 50.000 habitantes (20.000 en el caso de aquellas con incidencias continuadas en la calidad del aire) a partir del 2023. Sin embargo, la mayoría de los cerca de 150 municipios españoles donde, a su vez, se concentra el 82% de la población, no han cumplido con el calendario previsto para su entrada en funcionamiento.

La ciudadanía no cuenta aún con la información necesaria para conocer los beneficios de vivir y desenvolverse en una ZBE. No obstante, la ciudadanía ya ve cómo han comenzado a desplegarse las señales de tráfico específicas que indican y restringen la circulación en las áreas designadas de bajas emisiones. Lo cual no ha servido, hasta el momento, más que para sembrar la controversia, las dudas ante las temidas multas y el fomento de la desinformación.

No obstante, distinguir los sensores de calidad del aire que, discretamente y asociados a edificios y mobiliario urbano están ya activos en las ZBE designadas, permite identificar a unos interesantes observadores de los lugares cotidianos que los ciudadanos habitan.

Son los vigilantes más cómplices que cualquiera desearía tener en sus proximidades. Con la información precisa que recaban y analizan sobre el aire, son la garantía de que restringir el paso de determinados vehículos en las ciudades e incentivar la circulación de otros muchos medios de movilidad ambientalmente más sostenibles favorece una recuperación saludable y resiliente del entorno donde habitan y, con ello, contribuyen a salvaguardar la salud.

Control de la calidad del aire en ciudades - Kunak

Control de la calidad del aire en ciudades

Regulación de las Zonas de Bajas Emisiones españolas

El modelo español, enmarcado en un objetivo más ambicioso de movilidad urbana sostenible, también contempla la integración de combustibles renovables en el transporte público y privado, reduciendo la dependencia de combustibles fósiles y disminuyendo la huella de carbono de las ciudades. 

A la renovación del transporte público en España se añaden medidas complementarias que incluyen incentivos económicos para la adquisición de vehículos eléctricos. Acciones que buscan hacer más accesible la transición hacia modos de transporte más sostenibles, tanto para los ciudadanos como para las empresas. Además, se promoverá el uso de bicicletas y otros vehículos de movilidad personal, con la creación de carriles bici y ampliación de las zonas peatonales.

Para lograr la correcta implantación de las ZBE se requiere una coordinación entre administraciones locales, regionales y nacionales. De igual manera es necesaria una implantación progresiva de otro tipo de medidas que favorezcan la movilidad urbana acorde a unas bajas emisiones. Un paso crucial con el que la ciudadanía, al adaptarse, además de contribuir a la reducción de emisiones, impulsará una transformación cultural hacia una movilidad urbana más consciente y responsable.

Ejemplos de ciudades españolas con Zona de Bajas Emisiones

La creación de las zonas de bajas emisiones en las ciudades españolas es una medida crucial para reducir la huella de carbono y mitigar los efectos del cambio climático beneficiando directamente al medioambiente y con ello a la mejora de la salud pública al reducir la exposición de los ciudadanos a contaminantes atmosféricos perjudiciales.

Zonas de bajas emisiones en Madrid

La implementación de una ZBE en ciudades como Madrid responde a una necesidad urgente de reducir las emisiones directas de gases contaminantes y mejorar la calidad del aire que disfrutan los madrileños.

La normativa conocida como Madrid Central fue pionera en este ámbito en el año 2018, restringiendo el acceso de vehículos con motores de combustión interna que no cumplían con los estándares de emisiones establecidos por la Unión Europea. En septiembre de 2021 fue sustituida por la ZBE denominada Madrid 360. En términos generales es más permisiva a la circulación de vehículos contaminantes pero progresivamente va ampliando las restricciones de Madrid Central.

Esta regulación no solo ha fomentado el uso de vehículos eléctricos y otros medios de transporte sostenibles, sino que también ha incentivado el uso de combustibles renovables.

La regulación en Madrid se destaca por su enfoque integral y su capacidad de adaptación a las necesidades específicas de la ciudad reduciendo el tráfico en el área delimitada. Lo que no ha ocurrido en las zonas aledañas que, sin embargo, han experimentado un incremento del tráfico.

Estudios previos sobre los efectos de Madrid Central (Acción 2020) han estimado una reducción del 32% de la contaminación por NO2 en junio de 2019 frente a 2018. (Moral-Carcedo, J. 2024).

Zonas de bajas emisiones en Rivas-Vaciamadrid

Fue la primera ciudad madrileña, al margen de la capital, en implementar en 2021  veinte zonas de bajas emisiones. Estratégicamente definidas en entornos escolares, para cumplir con la normativa europea y la Ley de Cambio Climático y Transición Energética. Además de proteger la salud de la infancia local, el municipio ha logrado que se dejen de emitir 18 toneladas de CO2 al año alrededor de los centros escolares.

Zonas de bajas emisiones en Barcelona

La Zona de Bajas Emisiones (ZBE) Rondas de Barcelona es una de las más extensas del sur de Europa, con más de 95 km². Incluye Barcelona y algunos municipios colindantes, restringiendo progresivamente la circulación de vehículos más contaminantes desde 2023. La ZBE de Barcelona se aplica de forma progresiva a diferentes vehículos según la etiqueta ambiental de la DGT.

Zonas de bajas emisiones en Bilbao

La ZBE de Bilbao se puso en marcha en 2024 y abarca un área aproximada de 2 km² en el distrito de Abando, incluyendo zonas clave como el Museo Guggenheim y el Parque de Doña Casilda de Iturrizar. 

Las restricciones de tráfico para los vehículos más contaminantes se aplican los días laborables. Con la información que aportan los 41 sensores desplegados por la ZBE, el consistorio analiza la calidad del aire y niveles de los diferentes contaminantes en cada distrito, datos con los que tomar decisiones informadas para mejorar el aire en la ciudad que afectan a aspectos como la redistribución del tráfico o implementación de nuevas formas de transporte más sostenible.

Zonas de bajas emisiones en Sevilla

La sostenibilidad medioambiental culmina su proceso informativo y educativo en la capital sevillana con la llegada del verano 2024. Cuando se ponen en marcha las medidas sancionadoras para aquellos vehículos no autorizados que circulen por las dos áreas principales (Cartuja Norte y Cartuja Sur) de su ZBE. 

Si bien la bicicleta ya era una medida de movilidad sostenible incentivada en la ciudad, ahora se verá más favorecida gracias a este nuevo paso. Impide circular a automóviles de gasolina matriculados antes del año 2000 y a los vehículos diésel anteriores al 2006. No podrán circular por la Zona de Bajas Emisiones de la Cartuja de lunes a viernes. Una actuación que refleja el empeño municipal de frenar el cambio climático y lograr una ciudad más ecológica gracias a la movilidad sostenible.

Imagen del tráfico urbano en Hong Kong - Kunak

Imagen del tráfico urbano en Hong Kong

Modelos de Zonas de Bajas Emisiones en el mundo

La caracterización de zonas de bajas emisiones en áreas definidas dentro de las urbes se ha convertido en una herramienta de ámbito mundial para combatir la contaminación atmosférica. Así como una forma de regular la congestión habitual en zonas determinadas de las grandes ciudades. Ya sea mediante restricciones o cargas económicas, las ZBE son un impulso para potenciar soluciones de movilidad urbana.

A las mejoras que estas medidas suponen para la salud pública, se suman los beneficios que las ZBE aportan al reducir los atascos de tráfico y los notables beneficios de la electrificación de la movilidad. También, las zonas de bajas emisiones juegan un papel fundamental para solventar desigualdades de justicia ambiental en aquellas comunidades más afectadas por las emisiones de contaminantes atmosféricos.

Las ZBE son esenciales en la estrategia china de urbes neutras en emisiones. Entre ellas, la ciudad de Shenzhen es la que más destaca porque tiene en marcha una zona de emisiones cero desde el año 2018. Está enfocada especialmente a reducir las emisiones de los vehículos pesados mayores de 4,5 toneladas con el fin de mejorar la calidad del aire urbano. Con más de 12 millones de habitantes, desde el año 2019, la ciudad ha visto como los vehículos eléctricos comenzaron a predominar en sus calles. Así como las “zonas logísticas verdes” que facilitan la adopción de medidas de cero emisiones de carbono.

La primera ZBE de Estados Unidos es una experiencia piloto que se delimitó en la ciudad de Santa Mónica durante dos años hasta 2022. Se diseñó para una milla cuadrada en el centro de actividad comercial con 15.850 residentes. En su interior se incentivó la circulación de los vehículos de reparto eléctricos, el despliegue, implementación y utilización de varios tipos de tecnologías de transporte liviano de cero emisiones (como dispositivos de entrega personal, bicicletas de carga eléctricas y camiones eléctricos) e infraestructura de carga de apoyo, así como estrategias de incentivos políticos y de acceso a las aceras.

Entre sus objetivos perseguía con:

  • Facilitar un modelo para que las urbes dispongan de zonas de emisiones cero carbono.
  • Servir de modelo a replicar en otras áreas de la ciudad. 
  • Fomentar empresas con estrategia de movilidad limpia y renovable.  
  • Ofrecer conocimiento avanzado a las empresas para implementar el proyecto. 
  • Crear beneficios para la comunidad local, como reducción de la contaminación del aire con la disminución de gases de efecto invernadero, ruido y congestión, así como una mayor seguridad de movilidad peatonal.
  • Ofrecer oportunidades económicas a pequeñas empresas y particulares a través del acceso al beneficio de la zona.

Con su aplicación se logró:

  • Definir tres modelos de regulación para implementar ZBE.
  • Tres comunidades adoptaron modelos de ZBE en el área del condado de Los Ángeles en los dos años siguientes.
  • El proyecto piloto consiguió la participación de diez empresas de la zona.
  • Las empresas participantes que realizaban entregas en la zona lograron reducir un 50% sus emisiones de gases de efecto invernadero.
  • El 75% de las empresas de entrega que se incorporaron al proyecto siguen empleando vehículos de cero emisiones.

En la primavera del 2024 la ciudad de New York ha puesto en marcha su primera zona de tráfico restringido en el área de Manhattan. Al igual que otras ciudades como Londres, Milán y Estocolmo, ha establecido un peaje en función del tipo de emisiones del vehículo que traspase su perímetro.

El objetivo de su implantación es descongestionar el tráfico y reducir la contaminación, así como recaudar al menos 1.000 millones de dólares al año para renovar infraestructuras de transporte público como el metro.

Otra ciudad a destacar en sus esfuerzos por mejorar la calidad del aire que respiran sus habitantes es Singapur. Una de las medidas más incentivadas económicamente para mejorar el aire de la metrópoli que, sin embargo, es mejor que el de otras ciudades asiáticas vecinas, es lograr que, a partir de 2028, las motocicletas viejas ya no circulen por sus calles

La Agencia Nacional de Medio Ambiente de la ciudad-estado ha establecido objetivos de calidad del aire similares a los fijados por la UE. Los óxidos de nitrógeno, por ejemplo, no deberían superar una media anual de 40 µg/m3. Las partículas finas se limitan a 12 µg/m3 (PM2,5) y 20 µg/m3 (PM10) como promedio anual. Los límites diarios pueden ser mayores, de 37,5 µg/m3 y 50 µg/m3 respectivamente.

Singapur es también uno de los lugares más caros del mundo para comprar un coche. Es una medida con la que mantener constante el ya bajo número de automóviles. Desde 2020 no se permite matricular automóviles nuevos, solo es posible reemplazar vehículos viejos. Si bien es cierto que la falta de espacio urbano es una de las principales razones de esta medida, dicha normativa también beneficia a la calidad del aire.

Centro urbano de la ciudad de Londres - kunak

Centro urbano de la ciudad de Londres

Aprender de las Zonas de Bajas Emisiones de otras ciudades europeas

Las Zonas de Bajas Emisiones se han convertido en una de las políticas de transporte más utilizadas a nivel mundial para abordar los desafíos que supone disfrutar de una calidad del aire saludable a nivel urbano. 

Los estudios científicos llevados a cabo en varias ciudades donde se han implantado ZBE para reducir la congestión del tráfico y la contaminación que de ello deriva han registrado una disminución en los casos de enfermedades cardiovasculares. (Iacobucci G., 2023).

De igual manera, las evaluaciones sanitarias han registrado un descenso de los ingresos hospitalarios asociados a la contaminación del aire en ZBE. Asimismo, se experimentó un menor número de lesiones ligadas al tránsito por estas zonas de bajas emisiones, una vez que sus medidas fueron puestas en marcha.

En el interior de las principales zonas de bajas emisiones de Europa, las restricciones a los vehículos más contaminantes se han establecido a través de una variedad de políticas específicas:

  • limitaciones de franjas horarias
  • prohibición de circulación a determinado tipo de vehículos
  • cargos a los vehículos más contaminantes
  • promoción del uso compartido de automóviles
  • peatonalización

Estas restricciones pueden materializarse tanto como un impuesto en forma de cargos de acceso (el caso de Londres en el Reino Unido y Milán en Italia), como como prohibiciones de acceso a algunos tipos de vehículos (como en Madrid o Lisboa) en determinados momentos. Más de 250 ciudades de la UE ya han tomado medidas de este tipo y, cualesquiera que sean sus costos políticos, han tenido un efecto positivo de reducción de la contaminación.

La Unión Europea recoge en una base de datos las principales características de las ZEB implementadas en las ciudades de acuerdo con los estándares de emisiones de la UE:

  • tipo de vehículo
  • tipo de combustible
  • antigüedad del vehículo 

En los últimos años, muchos países están desarrollando legislación específica para estandarizar la implementación de ZBE, como China (que tiene su propio estándar de emisiones CHN), México, España y Francia.

La London Ultra Low Emision (ULEZ), operativa desde el año 2008, con su funcionamiento continuado 24 horas durante los 7 días de la semana y cargos diarios de £12,50 para que los vehículos no permitidos puedan circular por su interior, ha reducido el tráfico en 13.500 vehículos diarios, y ha logrado que descienda un 30% la contaminación del aire. Además, la ciudad ha invertido en infraestructura para la movilidad urbana sostenible, como carriles exclusivos para bicicletas y estaciones de carga para vehículos eléctricos.

El Área C de Milán, que combina una prohibición de acceso y una tasa por congestión, ha logrado una disminución de vehículos cercana al 30% que entran en la zona restringida y una reducción del 10% de los óxidos de nitrógeno.

Cartel informativo de la zona de bajas emisiones de Copenhague - Fuente: Agencia Danesa de Protección del Medio Ambiente - Kunak

Cartel informativo de la zona de bajas emisiones de Copenhague – Fuente: Agencia Danesa de Protección del Medio Ambiente

Otro ejemplo digno de mención es Copenhague, una ciudad que ha sido pionera en la promoción de la movilidad urbana sostenible y la reducción de emisiones. Copenhague ha implementado una serie de medidas que van desde la creación de zonas de bajas emisiones hasta la promoción del uso de bicicletas como principal medio de transporte

La ciudad ha desarrollado una extensa red de carriles bici y ha integrado el transporte público con el uso de bicicletas, facilitando un entorno urbano donde los vehículos motorizados son menos necesarios. Al mismo tiempo, Copenhague ha apostado por los vehículos eléctricos y los combustibles renovables, ofreciendo incentivos fiscales y subvenciones para la adquisición de estos vehículos.

La experiencia de Copenhague ha sido tan exitosa que, para el 2025, va a ampliar su ZBE. Esto demuestra que una planificación urbana, centrada en la sostenibilidad y la reducción de emisiones, puede transformar significativamente la calidad de vida de sus habitantes.

La ZFE es la Zona de Bajas Emisiones de París - Kunak

La ZFE es la Zona de Bajas Emisiones de París

Las medidas efectivas que ha tomado París, desde 2015, para convertirse en un referente mundial en términos de zonas de bajas emisiones Zones à Faibles Émissions (ZFE) se basan en la implementación de una serie de políticas y regulaciones destinadas a reducir las emisiones directas de los vehículos, promoviendo así una movilidad urbana más sostenible.

Abarca un área que cubre el centro de la ciudad dentro de la carretera de circunvalación conocida como el Boulevard périphérique donde se restringe el acceso a vehículos que no cumplen con los estándares de emisiones establecidos, favoreciendo el uso de vehículos eléctricos y aquellos que funcionan con combustibles renovables. Las restricciones de circulación para vehículos más antiguos y contaminantes han llevado a una renovación del parque automovilístico, alentando a los ciudadanos a optar por opciones más limpias y eficientes.

Imagen de la Zona de Bajas Emisiones de París- Kunak

Imagen de la Zona de Bajas Emisiones de París – Fuente: El País

La ciudad de París ha incentivado el uso de bicicletas y ha mejorado la infraestructura para los peatones, creando un ambiente más saludable y menos dependiente de los vehículos motorizados. De igual modo se han realizado evaluaciones del impacto en la salud de la ZBE para reducir la carga de mortalidad asociada a la contaminación del aire urbano.

La implantación de estas zonas es una manera de reducir la desigualdad en disfrutar de una buena calidad del aire de las personas más vulnerables tal y como promueve la justicia ambiental.

El resultado es que el escenario en el perímetro de la ZBE, gracias a las normas de circulación más estrictas, evitó el incremento de casos nocivos para la salud. Por el contrario, produjo una distribución más equitativa de los beneficios de un aire limpio, con especial incidencia en el asma infantil. (Moreno, E., et al. 2022).

Evaluación del impacto ambiental de las Zonas de Bajas Emisiones

La tecnología de Kunak se ha convertido en un aliado esencial para la implementación y monitoreo de ZBE en entornos urbanos. Nuestros sistemas avanzados de monitorización ambiental permiten a las autoridades y planificadores urbanos: 

  • Evaluar en tiempo real los niveles de emisiones directas e indirectas.
  • Identificar las fuentes de contaminación específicas.
  • Definir patrones de contaminación.
  • Implementar medidas correctivas más efectivas y políticas más precisas.
  • Promover el uso de combustibles renovables en el transporte urbano.
  • Estudiar la eficiencia de diferentes políticas de movilidad.
  • Ajustar las restricciones en función de los resultados obtenidos.
  • Optimizar rutas de circulación de manera continua.
  • Gestionar la movilidad de las ciudades de forma centralizada.
  • Innovar con nuevas soluciones tecnológicas para reducir las emisiones. 

Los dispositivos de Kunak, equipados con sensores de alta precisión, son capaces de detectar y medir una amplia gama de contaminantes atmosféricos, incluyendo dióxido de nitrógeno (NO2), dióxido de carbono (CO2) y partículas en suspensión (PM10 y PM2.5).

La capacidad de los sensores para realizar un monitoreo detallado es crucial para la gestión eficaz de las zonas de bajas emisiones. Proporciona datos precisos que pueden ser utilizados para evaluar la eficacia de las ZBE gracias a la toma de datos previa y posterior a su implementación. 

Resulta esencial  medir y disponer de datos de contaminación previos a la implantación de una Zona de Baja de Emisiones. Solo disponiendo de ellos es posible evaluar la eficacia de crear una ZBE.

En base a estos datos se toman decisiones informadas sobre la movilidad urbana y el uso de vehículos eléctricos. De igual manera, el uso de la tecnología Kunak en ZBE fomenta un transporte sostenible y facilita la consecución de una movilidad urbana más eficiente y, en definitiva, una ciudad más verde y limpia.

La planificación de una ZBE debe ir acompañada de alternativas sostenibles de movilidad. Es la forma de conseguir que los vehículos contaminantes no se desplacen hacia zonas perimetrales. Esto no conseguiría más que trasladar el problema de la contaminación a otro lugar de la ciudad y con ello las peligrosas emisiones atmosféricas que conducen al empeoramiento de la calidad del aire en las zonas exteriores a la ZBE.

En conjunto, la tecnología de Kunak permite a las ciudades comunicar de manera transparente los niveles de contaminación a sus ciudadanos, aumentando la transparencia política y la conciencia pública sobre la importancia de reducir las emisiones. En última instancia, la adopción de estas tecnologías avanzadas no solo contribuye a la creación de entornos urbanos más saludables, sino que también posiciona a las ciudades como líderes en la lucha contra el cambio climático y en la promoción de un futuro más sostenible gracias a disponer de entornos más saludables donde vivir.

Fuentes 

Moral-Carcedo, J. Dissuasive effect of low emission zones on traffic: the case of Madrid Central. Transportation 51, 25–49 (2024). https://doi.org/10.1007/s11116-022-10318-4

Tögel, M., & Špička, L. (2014). Low-Emission Zones in European Countries. Transactions on Transport Sciences, 7(3), 97-108. http://dx.doi.org/10.2478/trans-2014-0007

Javier Tarriño-Ortiz, Juan Gómez, Julio A. Soria-Lara, José M. Vassallo, Analyzing the impact of Low Emission Zones on modal shift, Sustainable Cities and Society, Volume 77, 2022, 103562, ISSN 2210-6707, https://doi.org/10.1016/j.scs.2021.103562

Iacobucci G. Low emission and congestion charge zones are linked to improved health outcomes, review finds BMJ 2023; 381 :p1491 https://doi:10.1136/bmj.p1491 

Moreno, E., Schwarz, L., Host, S. et al. The environmental justice implications of the Paris low emission zone: a health and economic impact assessment. Air Qual Atmos Health 15, 2171–2184 (2022). https://doi.org/10.1007/s11869-022-01243-7

Cascajo, R., Experiencias pioneras hacia una movilidad urbana más sostenible. Papeles de Economía Española; Madrid Mº 163 (2020): 148-159,201. https://www.proquest.com/openview/85240e7bba7d6a48bc11a6e8689149f6/1?pq-origsite=gscholar&cbl=2032638 

Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. 2023. Informe de Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero Edición 2023 (1990-2021). España marzo 2023. https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/es/calidad-y-evaluacion-ambiental/temas/sistema-espanol-de-inventario-sei-/es_nir_edicion2023_tcm30-560374.pdf