Zonas de bajas emisiones y el control de la contaminación del aire

junio 30, 2021
Zona de bajas emisiones

Índice del artículo

Este texto ha sido revisado y actualizado a fecha 04/06/2024

PUNTOS DESTACADOS

  • La entrada en vigor de la nueva ley de cambio climático y transición energética obligará a cientos de municipios de España a delimitar zonas de bajas emisiones.
  • Los sistemas de monitorización ambiental con sensores de calidad del aire como el Kunak AIR Pro son una herramienta útil que permite analizar la evolución de estas zonas.
  • Las experiencias implantadas en numerosas ciudades europeas han sido positivas, con una reducción en el número de vehículos que transitan cada día por los centros urbanos y una reducción en los niveles de los principales contaminantes.

¿Qué son las ZBE?

Las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) son áreas geográficas designadas en ciudades o regiones donde se restringe o regula el acceso de vehículos en función de sus emisiones contaminantes. El propósito de estas zonas es reducir la contaminación atmosférica y mejorar la calidad del aire urbano, promoviendo el uso de medios de transporte más limpios y sostenibles.

Para encontrar el origen de esta medida, tenemos que viajar al Estocolmo de 1996. La capital sueca fue la primera ciudad que puso en marcha estas zonas. No obstante, esta solución se ha extendido por otras ciudades europeas, siendo Londres uno de los máximos exponentes en su aplicación.

En España, estas zonas se han creado en respuesta a la Ley de Cambio Climático y están diseñadas para reducir las emisiones contaminantes de los vehículos, así como para crear entornos urbanos más seguros y habitables.

Así, todas las ciudades con más de 50.000 habitantes deben establecer ZBE, y también aquellos municipios con más de 20.000 habitantes que no cumplan con los criterios de calidad del aire.

Las ZBE suelen utilizar las etiquetas medioambientales de la Dirección General de Tráfico (DGT) para restringir el acceso de los vehículos más contaminantes y, de esta manera, contribuir a la mejora del aire y la calidad de vida en las ciudades.

¿Qué objetivos tienen las Zonas de Bajas Emisiones?

Mejorar la calidad del aire

Las ZBE tienen como objetivo primordial la reducción de sustancias nocivas en el aire, como óxidos de nitrógeno y partículas finas, que son perjudiciales para la salud humana y el medio ambiente.

Fomentar la movilidad sostenible y mitigar el cambio climático

Estas zonas buscan incentivar el uso de vehículos no contaminantes, como bicicletas eléctricas, vehículos eléctricos y transporte público, para disminuir la dependencia de los automóviles con motores de combustión interna.

Al reducir la utilización del vehículo motorizado, se busca disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero en la ZBE, para ello se definen objetivos medibles y cuantificables y su cumplimiento se monitorizará a través de indicadores establecidos.

Complementariamente a estas medidas del ámbito de la movilidad, se promoverán tecnologías menos emisoras de GEI y otros contaminantes, además de sistemas de climatización inteligente dentro del sector de la edificación. La ZBE promueve también intervenciones urbanas adaptativas para mitigar el efecto de isla de calor y mejorar la sostenibilidad y resiliencia ecológica de las ciudades.

Reducir la contaminación acústica

Las ZBE deben cumplir con objetivos de calidad acústica establecidos, mejorando los niveles de ruido. Además, pueden usar herramientas específicas y crear zonas tranquilas para asegurar un ambiente más silencioso, contribuyendo a un entorno urbano más apacible y menos estresante para sus habitantes.

Incrementar la conciencia ambiental

Las ZBE también sirven como un recordatorio constante sobre la importancia de la protección ambiental y el papel activo que los ciudadanos deben tomar en la preservación de su entorno.

¿Por qué son necesarias las zonas de bajas emisiones?

Las emisiones causadas por el tráfico rodado son, a día de hoy, una de las principales fuentes de contaminación de las áreas urbanas. De hecho, comprometen seriamente la calidad del aire. Y no conviene olvidar que este factor está detrás de miles de muertes prematuras y problemas de salud.

Por ello, es fundamental monitorizar la evolución de contaminantes asociados al tráfico rodado de, al menos, el dióxido de nitrógeno (NO2) y las partículas PM10 y PM2,5, controlando los límites establecidos.

Pero los vehículos a motor también contribuyen al calentamiento del planeta a través de las emisiones de CO2. De hecho y atendiendo a los datos de la Agencia Internacional de la Energía y el Consejo Internacional de Transporte Limpio, el tráfico rodado supone casi el 75% de las emisiones totales ocasionadas por el transporte.

Global CO2 emissions from transport - Kunak Global CO2 emissions from transport

El dióxido de carbono (CO2) es uno de los principales gases de efecto invernadero. El aumento en su concentración, principalmente por la quema de combustibles fósiles, explica en gran medida el aumento de la temperatura de la superficie terrestre. Limitar este incremento en la temperatura es uno de los máximos compromisos adquiridos en el Acuerdo de París antes mencionado, ratificado por España en enero de 2017 y, por tanto, jurídicamente vinculante.

Cómo cumplir la regulación de las ZBE

En lo que se refiere al cumplimiento normativo asociado al control de la calidad del aire en las Zonas de Bajas Emisiones, existen diversas directrices.

Normativas vigentes respecto a la calidad del aire en una ZBE:

  • Directiva 2008/50/CE: Establece objetivos de calidad del aire para mejorar la salud humana y la calidad ambiental en Europa. Se enfoca en reducir las emisiones de contaminantes y proporcionar información a los ciudadanos.
  • Real Decreto 102/2011: Se centra en la mejora de la calidad del aire en España, desarrollando la legislación anterior y trasponiendo los objetivos establecidos por las directivas europeas. Además, especifica los métodos para el control de la evaluación de la calidad del aire, establece objetivos de calidad del dato que deben cumplir las mediciones fijas, mediciones indicativas y la modelización, así como los criterios para la ubicación de los puntos de muestreo.
  • Real Decreto 1052/2022: Establece la regulación de la ZBE en España con el objetivo de la mejora de la calidad del aire y reducir el ruido en las ciudades. Su propósito es proteger la salud de las personas y el medioambiente mediante restricciones específicas. Para evaluar la eficacia de las medidas y el cumplimiento de los objetivos de calidad del aire, se requiere la implantación de sistemas de monitorización y seguimiento continuo, cumpliendo los estándares de calidad de los datos establecidos en el Real Decreto 102/2011.

Real Decreto 1052/2022, de 27 de diciembre, por el que se regulan las zonas de bajas emisiones:

ANEXO I

  1. Contenido mínimo del proyecto de zonas de bajas emisiones
  1. Delimitación del perímetro de la ZBE, incluyendo la delimitación de las vías urbanas o barreras naturales que delimitan su perímetro. Estaciones de medición de calidad del aire (mapa, coordenadas geográficas) o puntos de muestreos definidos para las campañas de los indicadores de calidad del aire, así como áreas de superación de los valores límite, en su caso.

[…]

Artículo 12. Sistema de monitorización y seguimiento.

Las entidades locales establecerán un sistema de monitorización y seguimiento continuo con el fin de evaluar la eficacia de las medidas adoptadas y el cumplimiento de los objetivos establecidos en el artículo 3 y, en caso de que se produzcan desviaciones con respecto a los mismos, modificar el proyecto de ZBE correspondiente. La monitorización y el seguimiento de la calidad del aire a los efectos del cumplimiento de los objetivos indicados en el artículo 3, se efectuará de conformidad con los objetivos de calidad de los datos previstos en el Real Decreto 102/2011, de 28 de enero.


Sensores de calidad del aire como medida indicativa en una ZBE:

Los sensores de calidad del aire utilizados en las ZBE deben cumplir con los estándares de calidad de los datos del Real Decreto 102/2011. Esto implica que deben proporcionar mediciones con un margen de error para gases inferior al 25%, para ozono inferior al 30% y para partículas inferior al 50%.

Para asegurar la conformidad con estos requisitos, es esencial que los sensores posean certificaciones que verifiquen su precisión y fiabilidad de acuerdo con los criterios establecidos en la normativa. Por ejemplo:

  • Especificación Técnica CEN/TS 17660-1:2022: Clasifica los sensores de calidad del aire en tres clases (1, 2 y 3) según su precisión y fiabilidad. El propósito es asegurar que los datos obtenidos sean consistentes y cumplan con los estándares de calidad establecidos. Dentro de esta clasificación los sensores de Clase 1, también conocidos como medida indicativa, son destacados por su alta precisión, y son considerados los más adecuados para su uso en la ZBE debido a la alta calidad del dato que proporcionan.
  • Certificación MCERTS: Es un estándar de calidad que asegura que los monitores certificados proporcionarán datos de partículas PM10 y PM 2.5 con incertidumbre inferior al 50%, el margen de error exigido para medidas indicativas, para dar garantía que la tecnología empleada para la monitorización de partículas está alineada con los objetivos de calidad del dato del Real Decreto 102/2011.

Importancia del cumplimiento

El cumplimiento de estas normativas es crucial para garantizar la fiabilidad de los datos. Los datos fiables son esenciales para:

  • Tomar decisiones informadas sobre políticas ambientales.
  • Informar al público con transparencia sobre la calidad del aire.
  • Evaluar la efectividad de las medidas implementadas en las ZBE.

Mediciones reales vs. Estimaciones

Es imperativo que las mediciones sean reales y directas de los contaminantes, no estimaciones ni datos secundarios. Esto es esencial para:

  • Reflejar con exactitud la calidad del aire en tiempo real.
  • Detectar picos de contaminación y tomar medidas inmediatas.
  • Mantener la integridad de los datos y la confianza del público.

Una ley que promete y compromete

Uno de los principales objetivos de este nuevo marco normativo es avanzar en la descarbonización de la economía. Al fin y al cabo, reducir las emisiones atmosféricas es una condición sine qua non para mantener la esperanza en torno a los compromisos del Acuerdo de París de 2015 y programas de acción como Towards Zero Pollution for Air, Water and Soil.

¿Cómo reducir las emisiones atmosféricas?

Apostar por actividades que contribuyan a minimizar las emisiones es, sin duda, una de las mejores formas. Así pues, esta ley perfila una serie de estrategias dirigidas a:

  • Impulsar las energías renovables.
  • Rehabilitar edificios para mejorar la eficiencia energética.
  • Reducir las emisiones en sectores clave como los puertos marítimos, uno de los ámbitos en los que Kunak, a través de sus sistemas de monitorización de la calidad del aire, es un referente mundial.
  • Apostar de forma decidida por la movilidad sostenible.

No obstante, si hay un instrumento que brilla con luz propia son las Zonas de Bajas Emisiones, principalmente por el cambio que suponen en el tejido urbano.

Áreas de bajas emisiones, menos vehículos contaminantes, mayor calidad del aire

A partir de 2023, muchas ciudades de España deberán mostrar una señal como la que indicamos a continuación.

Señal de Zona de Bajas Emisiones

Señal de Zona de Bajas Emisiones

Esta nueva indicación, aprobada recientemente por la Dirección General de Tráfico, informará a los conductores de que están entrando en un área de bajas emisiones.

Sistemas de control de la calidad del aire en una ZBE

En las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), el monitoreo de la calidad del aire es fundamental para proteger la salud pública y el medio ambiente. Para lograr un control efectivo, se utilizan diversos métodos:

Instrumentos de referencia

Son métodos de referencia en la monitorización ambiental y que se han empleado tradicionalmente para medir la calidad del aire en una ciudad. Equipadas con tecnología de precisión, estas estaciones proporcionan datos precisos y fiables sobre contaminantes como el PM2.5, PM10, ozono, dióxido de nitrógeno y dióxido de azufre

Estaciones de calidad del aire basadas en sensores

Se trata de dispositivos de nueva generación que ofrecen mediciones indicativas en tiempo real. Aunque no reemplazan a las estaciones de referencia, complementan sus mediciones proporcionando una mayor cobertura espacial de manera rentable. Son capaces de medir múltiples contaminantes y parámetros meteorológicos de forma simultánea, su diseño compacto, y su funcionamiento autónomo facilitan su instalación en múltiples entornos, mientras que su sencillo mantenimiento reduce los costos operativos. Además, su capacidad de incorporar sondas adicionales para la medición de otras variables ambientales hace de estas estaciones una solución integral y flexible para la gestión de la calidad del aire.

Estaciones de medición de la exposición personal

Estas estaciones portátiles permiten a los individuos monitorear su exposición a contaminantes específicos. A pesar de que su fiabilidad puede ser menor comparada con las estaciones fijas, son útiles para estudios epidemiológicos y para crear conciencia sobre la calidad del aire personal.

Tabla comparativa de los diversos métodos de medición de la calidad del aire:

Instrumentos de referencia y equivalentes (AQMS) 

Alta calidad del dato

Regulado y certificado

Un parámetro por instrumento

Costo elevado

Limitada resolución espacial

Estaciones de calidad del aire basadas en sensores 

Datos precisos

Certificación en proceso

Varios parámetros por sensor

Alta relación calidad-precio

Alta resolución espacial

Sensores de calidad del aire de bajo coste 

Muy mala calidad del dato

No regulados

1 – 2 parámetros por sensor

Muy bajo costo

Alta resolución espacial

¿Cómo son las ZBE en España?

Las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) son áreas urbanas donde se restringe la circulación de vehículos más contaminantes para mejorar la calidad del aire. En España, la Ley 7/2021, de cambio climático y transición energética, obliga a municipios de más de 50.000 habitantes y territorios insulares a establecer ZBE antes de 20231. El Real Decreto 1052/2022 concreta los requisitos mínimos para la implantación de las ZBE, como los objetivos del proyecto, el contenido, la extensión, delimitación y condiciones de acceso

Por otro lado, en Barcelona, la ZBE de las rondas de Barcelona es una de las más extensas del sur de Europa, con más de 95 km². Incluye Barcelona y algunos municipios colindantes, restringiendo progresivamente la circulación de vehículos más contaminantes desde 20203. La ZBE de Barcelona se aplica de forma progresiva a diferentes vehículos según la etiqueta ambiental de la DGT3.

Estas medidas buscan no solo mejorar la calidad del aire sino también fomentar un cambio hacia una movilidad más sostenible y saludable para los ciudadanos.

Todos los municipios de más de 50.000 habitantes, y los de más de 20.000 habitantes que superen los valores límite de los contaminantes incluidos en el Real Decreto 102/2011, de 28 de enero, de mejora de la calidad del aire debían delimitar zonas de bajas emisiones antes de 2023 mediante la aprobación de planes de movilidad urbana sostenible (PMUS). Estos documentos también debían contemplar otras medidas. Por ejemplo, el fomento de la movilidad eléctrica o el establecimiento de medidas para mejorar la calidad del aire en el entorno de centros educativos, sanitarios o especialmente sensibles.

Asimismo, y como paso previo al diseño de las ZBE, es recomendable realizar un estudio previo que permita conocer la situación de partida y para identificar los puntos calientes de la ciudad. De este modo, resulta más sencillo acotar posteriormente el área de influencia sometida a restricción. La mejor forma de acometer este análisis es usando herramientas adecuadas que ayuden a definir las zonas críticas y permitan cuantificar los niveles de contaminación atmosférica anteriores y posteriores a la implementación de las acciones. Este examen previo también debe tener en consideración cómo limitar el envío de tráfico a otras áreas y trasladar así los problemas de contaminación asociados.

Zona de Bajas Emisiones en Madrid

En Madrid, la ZBE se denomina ‘Madrid Zona de Bajas Emisiones’ y prohíbe el acceso y la circulación de vehículos con clasificación ambiental A en el Registro de Vehículos de la Dirección General de Tráfico.

La ZBE de Madrid es una iniciativa integral dentro de la Ordenanza de Movilidad Sostenible que busca proteger la salud de los ciudadanos y visitantes, cumpliendo con los límites de dióxido de nitrógeno establecidos por la normativa de calidad del aire. Se aplica a todas las vías públicas del municipio de Madrid, y su implementación se ha realizado en fases, comenzando en 2022 con restricciones dentro de la M-30 y expandiéndose a todo el municipio desde enero de 2024. Los vehículos más contaminantes tienen restringido el acceso y existen regímenes transitorios para facilitar la adaptación de los ciudadanos.

Zona de Bajas Emisiones en Barcelona

La ZBE de Barcelona, conocida como ‘ZBE Rondas de Barcelona’, es una de las más extensas del sur de Europa, abarcando más de 95 km². Incluye el término municipal de Barcelona (excepto algunas áreas específicas) y partes de municipios colindantes. Se estableció para reducir la circulación de vehículos contaminantes y se aplica de forma progresiva según la etiqueta ambiental de la DGT. Desde enero de 2020, se han ido incorporando restricciones a diferentes categorías de vehículos, con el objetivo de mejorar la calidad del aire y garantizar el derecho a la salud.

Zona de Bajas Emisiones en Bilbao

La ZBE de Bilbao se puso en marcha en 2024 y abarca un área aproximada de 2 km² en el distrito de Abando, incluyendo zonas clave como el Museo Guggenheim y el Parque de Doña Casilda de Iturrizar. Las restricciones de tráfico para los vehículos más contaminantes se aplican los días laborables, de lunes a viernes, entre las 7:00 y las 20:00 horas. El control de acceso se realiza mediante lectores de matrículas, y los vehículos sin etiqueta o con pegatina B tienen restringido el acceso y el estacionamiento, con algunas excepciones y moratorias.

La Zona de Bajas Emisiones de Bilbao representa un avance significativo en la monitorización ambiental, estableciendo una red híbrida de última generación para la medición de la calidad del aire. Esta nueva red actúa como complemento de la red oficial existente, ampliando la cobertura y proporcionando datos más precisos y detallados sobre las condiciones atmosféricas urbanas. Su implementación permite a los ciudadanos, investigadores y responsables políticos obtener una perspectiva más amplia y exacta del aire que respiran.

La integración de tecnologías avanzadas y sensores de alta sensibilidad como las estaciones de calidad del aire Kunak AIR Pro en esta red híbrida facilitan la detección de una amplia de contaminantes en tiempo real. Esto es crucial para la toma de decisiones informadas en cuanto a políticas de salud pública y estrategias de sostenibilidad. Además, la red fomenta la transparencia y la concienciación ciudadana, ya que los datos recopilados son accesibles para todos, promoviendo así una mayor participación comunitaria en la mejora de la calidad ambiental de Bilbao.

Evaluación del impacto ambiental de una ZBE

En casi cualquier ámbito de nuestras vidas, es fundamental medir para mejorar. Y esto es lo que ofrecen los instrumentos de Kunak, un sistema para evaluar de forma precisa y fiable el impacto ambiental de una ZBE. La solución Kunak AIR permite mapear los niveles de contaminantes antes y después de la implantación de una zona de bajas emisiones y gracias a los datos que ofrece la red de sensores es posible hacer un análisis de ellos para valorar si sus efectos están siendo positivos, negativos o nulos. Porque, en definitiva, cualquier ZBE tiene como objetivo principal proteger la salud de los ciudadanos.

Los datos que proporciona la red de sensores ayudan a tomar decisiones informadas, identificando puntos críticos de contaminación, las fuentes principales que elevan los niveles de contaminantes específicos datos, etc. que resultan de gran utilidad para el desarrollo de estrategia de movilidad sostenible.

La propuesta de Kunak

Las administraciones, en lo que se refiere a las ZBE, precisan de herramientas o recursos que les permitan gestionar de forma ágil, rápida y sencilla cuestiones como los niveles de diversos contaminantes en el entorno urbano. Por eso, es indispensable contar con soluciones como las que ofrece Kunak, una solución integral que incluye tanto los sensores para medir la contaminación como el software que posibilite el análisis de los datos ofrecidos por los sensores para tomar decisiones informadas que, en definitiva, ayuden a proteger la salud de los ciudadanos.

Es importante, además, que dichos datos puedan ser integrados en otras plataformas del ecosistema de zonas de bajas emisiones, incrementando así la interoperabilidad bidireccional de los datos para una gestión integral de la calidad del aire.

Un ejemplo destacado son las redes híbridas de calidad del aire. Estas redes combinan las ventajas de dos tecnologías que se complementan para proporcionar una visión unificada de los datos ambientales. En un reciente webinar, exploramos este enfoque y también lo abordamos en este artículo. Plataformas como Kunak Cloud permiten la integración, gestión y análisis de los datos ambientales, contribuyendo a una mejor comprensión y toma de decisiones en la gestión de la calidad del aire.

Al igual que los datos de las estaciones de la red nacional de vigilancia de la calidad del aire, los datos de las estaciones de Kunak pueden ser compartidos a través de plataformas públicas de manera sencilla, clara y homogénea a través de un indicador como el índice de calidad del aire (ICA), promoviendo la transparencia informativa, facilitando el entendimiento de la ciudadanía sobre la calidad del aire.

Beneficios de la solución de Kunak para las ZBE

  • Diagnostica con precisión la calidad del aire del escenario de partida de la ZBE.
  • Monitorea en tiempo real, obtén datos fiables de contaminantes, niveles de ruido y condiciones meteorológicas
  • Analiza los puntos críticos que requieren atención inmediata.
  • Evalúa el impacto y la efectividad de las políticas y acciones aplicadas para mejorar la calidad del aire.
  • Diseña estrategias y planes de acción con datos fiables que aseguren el cumplimiento de los objetivos que marca la normativa de calidad del aire 102/2011.
  • Brinda transparencia informativa dando acceso a la información ambiental (ICA).

Aprendiendo de otras ciudades

Londres: de zonas de bajas emisiones a zonas de emisiones ultra bajas

El ejemplo de la capital británica es, posiblemente, uno de los más relevantes en el ámbito europeo.

La implantación de estas áreas, acometida en varias fases, comenzó en 2008. El objetivo, atajar y reducir el enorme impacto causado por el tráfico diario que inundaba sus calles y situaba a la ciudad entre las urbes europeas más contaminadas. El grado de cumplimiento por parte de los usuarios y en comparación con esquemas anteriores, fue superior al 95% desde las primeras etapas (2).

Actualmente, Londres establece dos tipos de áreas con estándares de calidad del aire específicos:

  • Zonas de bajas emisiones (LEZ), vigentes 24 horas, 7 días a la semana (a excepción del 25 de diciembre). Circular por ellas cuando no se cumplen las especificaciones de emisiones supone un peaje diario de entre 100 y 300 libras.
  • Zonas de emisiones ultra bajas (ULEZ), vigentes 24 horas, 7 días a la semana (a excepción del 25 de diciembre). Transitar por su interior con vehículos que no cumplen los estándares implica el pago de 12,50 libras al día para coches, motocicletas o furgonetas y 100 libras para vehículos pesados.

La implementación de estas medidas, especialmente a raíz de la entrada en funcionamiento de las ULEZ (2019), ha permitido recortar los niveles de contaminación por NO2 más de un 35%. Este éxito ha motivado que las zonas ULEZ se amplíen a partir de octubre de 2021.

París: los resultados del sistema Crit’Air

La zona de bajas emisiones de París entró en vigor en 2015, limitando inicialmente el acceso a los vehículos pesados matriculados en o después de octubre de 2001.

No obstante, en 2016, Francia introdujo el certificado nacional de calidad del aire Crit’Air, aplicable a todos los vehículos. Define 5 clases en función del tipo de vehículo, el combustible y las emisiones, identificando cada medio de transporte mediante un adhesivo que debe mostrarse en un lugar visible. Este sistema regula en la actualidad el acceso a las diferentes zonas de París. En su funcionamiento se han establecido diferentes hitos temporales que culminarán en 2030. A partir de ese año, solo podrán circular por la ciudad y el área metropolitana los vehículos eléctricos y de hidrógeno.

A raíz de la entrada en vigor de estas medidas, la ciudad de París ha visto cómo se reducía el tráfico un 31%. En cuanto a los niveles de NOx, se estima que en 2024 y en aplicación de los escenarios más restrictivos, las emisiones de estos contaminantes podrían ser entre un 76% y un 87% inferiores a los niveles de 2016.

Ayudas para la creación de zonas de bajas emisiones

Un aspecto a tener en consideración en el proceso de creación de las zonas ZBE son las ayudas económicas disponibles. Estas subvenciones, en España van con cargo al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y se transferirán a las comunidades autónomas, responsables de hacerlas llegar a los ayuntamientos que las requieran.

Los objetivos que persiguen:

  • Acelerar la implantación de las ZBE.
  • Priorizar el transporte público colectivo y la movilidad activa como alternativa al coche privado.
  • Fomentar la transformación del transporte hacia un medio cero emisiones.
  • Impulsar la digitalización de la actividad que desarrollan los servicios de transporte.

Preguntas frecuentes sobre las ZBE

¿Qué papel tiene un sistema de monitorización ambiental?

Un sistema de monitorización ambiental en las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) es esencial para evaluar la eficacia de las políticas implementadas. Estos sistemas recopilan datos en tiempo real sobre la calidad del aire y el ruido, lo que permite a las autoridades ajustar las medidas de restricción vehicular y otras regulaciones para alcanzar los objetivos de sostenibilidad ambiental. Además, la monitorización continua facilita la identificación de áreas donde se superan los valores límite de contaminantes, permitiendo intervenciones focalizadas para proteger la salud pública.

Algunos de los beneficios de implantar una red de sensores Kunak AIR en las ZBE se materializarían en:

  • Ayudar en el diseño de la ZBE detectando los puntos calientes.
  • Evaluar la efectividad gracias a la obtención de datos en tiempo real sobre la reducción de la contaminación tanto en la zona ZBE como en el resto de la ciudad.
  • Análisis de la evolución a raíz de la implantación de las áreas de bajas emisiones.
  • Emisión de alertas y apoyo técnico a la activación de protocolos de contaminación.

¿Cuándo empiezan a multar ZBE?

Las multas en una ZBE comienzan una vez que las restricciones de acceso y circulación están plenamente operativas y la señalización correspondiente está claramente establecida. Las sanciones por entrar en una ZBE sin el distintivo adecuado o incumpliendo las normativas pueden ascender a 200€, reduciéndose a la mitad si el pago se realiza de forma anticipada. Es importante estar atento a las fechas de inicio efectivo de las ZBE en cada localidad, ya que varían según la legislación y la implementación local.

¿Qué vehículos pueden circular por la Zona de Bajas Emisiones?

En las ZBE, generalmente pueden circular sin restricciones los vehículos con etiqueta ECO y Cero emisiones. Los vehículos con distintivo B y C pueden tener acceso, pero suelen estar limitados a estacionar en aparcamientos privados. Las regulaciones específicas pueden variar entre ciudades, por lo que es recomendable consultar la normativa local para obtener detalles precisos sobre las restricciones y excepciones aplicables.

¿Cómo ver la ZBE en Google Maps?

Para visualizar las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en Google Maps, puedes utilizar la función de alertas de la aplicación, que te avisa cuando te aproximas a una ZBE. Aunque esta función está disponible de forma limitada, se espera que se amplíe a más ciudades. Para las ZBE activas, como en Barcelona, selecciona un trayecto en vehículo que incluya el área de la ZBE y recibirás una notificación. Además, puedes buscar mapas específicos creados por usuarios que delinean las ZBE en ciudades como Madrid.

Conclusión

Las zonas de bajas emisiones son herramientas útiles que contribuyen a reducir los niveles de contaminación en las ciudades. Cuando se diseñan de forma correcta, funcionan y en aquellas ciudades que llevan tiempo aplicándolas, muestran resultados positivos.

No obstante, su puesta en marcha precisa de elementos de apoyo como monitores de calidad del aire. Comprobar la evolución de las zonas ZBE requiere disponer de datos rigurosos y de calidad. Como los que ofrecen las soluciones de Kunak.

Fuentes consultadas

  • (1) Salas, R., Perez-Villadoniga, M., Prieto-Rodriguez, J., & Russo, A. (2021). Were traffic restrictions in Madrid effective at reducing NO2 levels?. Transportation Research Part D: Transport And Environment, 91, 102689. https://doi.org/10.1016/j.trd.2020.102689
  • (2) Holman, C., Harrison, R., & Querol, X. (2015). Review of the efficacy of low emission zones to improve urban air quality in European cities. Atmospheric Environment, 111, 161-169. https://doi.org/10.1016/j.atmosenv.2015.04.009