Contaminación por producción de energía: impacto ambiental y en la salud

29 mayo 2025
Líneas eléctricas de alta tensión al atardecer, simbolizando la infraestructura energética y su impacto ambiental - Kunak

Índice del artículo

Introducción

La energía mueve el mundo: desde la electricidad que ilumina nuestros hogares hasta el combustible que impulsa la industria y el transporte, dependemos de distintas fuentes energéticas para sostener nuestro ritmo de vida y el desarrollo económico y social. Sin embargo, detrás de esta aparente comodidad se esconde una realidad preocupante: la producción de energía es una de las principales responsables de la contaminación ambiental, deterioro que ocasiona graves consecuencias para la salud humana.

La producción de energía mediante el uso de combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas natural) genera contaminantes atmosféricosLa contaminación del aire causada por los contaminantes atmosféricos constituye uno de los problemas ambientales más críticos y complejos a los que nos...
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, como los gases de efecto invernaderoLos gases de efecto invernadero (GEI) son gases, naturales o generados por la actividad humana, que retienen el calor en la atmósfera terrestre y regulan ...
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(GEI) que inciden en el calentamiento global, y residuos tóxicos que, en conjunto, afectan tanto al medioambiente como a las personas. Emisiones que dañan gravemente la calidad del aireLa calidad del aire se refiere al estado del aire que respiramos y su composición en términos de contaminantes presentes en la atmósfera. Se considera b...
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y, al mismo tiempo, contribuyen al cambio climático; además de incidir en el desarrollo de enfermedades respiratorias, cardiovasculares e incluso muertes prematuras.

En 2024, las emisiones de dióxido de carbono (CO2) aumentaron por la producción de energía debido al mayor uso de carbón y gas natural para generar energía, especialmente en países como China e India, que enfrentaron intensas olas de calor. Este incremento, para satisfacer la demanda de refrigeración, provocó un notable aumento en el uso de la electricidad y, en consecuencia, crecieron un 0,8% las emisiones globales de CO2, alcanzando los 37.800 millones de toneladas. Fuente: Euronews

Comprender la magnitud y el alcance de este problema ambiental y de salud es el primer paso para construir un futuro energético más limpio y saludable. En este artículo te invitamos a profundizar en cómo la producción de energía impacta generando contaminación atmosférica, sus consecuencias ambientales y los efectos en la salud pública, así como las alternativas que la ciencia y la tecnología ofrecen para mitigar sus impactos.

Emisiones de la industria de producción de energía - Kunak

Emisiones de la industria de producción de energía

Cómo contribuye la producción de energía a la contaminación del aire

La producción de energía a partir de combustibles fósiles es una de las principales fuentes de contaminación atmosférica a nivel mundial. Cuando estos combustibles se queman para generar electricidad, calor o movimiento, liberan una variedad de contaminantes peligrosos tanto para la salud como para nuestro medio ambiente.

Combustibles fósiles y calidad del aire

Los combustibles fósiles están formados principalmente por carbono e hidrógeno, pero también contienen impurezas como el azufre (carbón y petróleo), nitrógeno (en el aire de la reacción de combustión), metales pesados como el mercurio del carbón y compuestos orgánicos complejos como los hidrocarburos aromáticos (arenos) como el benceno.

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Al quemar estos combustibles se produce una reacción química con el oxígeno presente en el aire, lo que libera energía en forma de calor y productos secundarios. Como la combustión no es una reacción perfecta, también se generan subproductos nocivos que reaccionan con otros gases y partículas suspendidas en la atmósfera dando lugar a notables problemas ambientales como el esmogEsmog, qué hay detrás de esa densa niebla El esmog es una mezcla de contaminantes atmosféricos que se acumulan en la atmósfera, especialmente en área...
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y la lluvia ácida.

Emisiones de la industria energética

Entre los principales contaminantes liberados a la atmósfera durante la utilización de los combustibles fósiles para la producción de energía destacan las emisiones de:

  • Dióxido de carbono (CO2): originado por la combustión del carbono. Es el mayor responsable del efecto invernadero causante del calentamiento global.
  • Monóxido de carbono (CO)El monóxido de carbono (CO) es un gas invisible (incoloro e inodoro) que resulta, al mismo tiempo, un asesino silencioso porque en apenas unos minutos dej...
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    : la combustión se produce de manera incompleta cuando falta oxígeno. Situación que libera este gas tóxico que impide el transporte del oxígeno en la sangre.
  • Óxidos de azufre (SOx): durante la combustión se produce la oxidación del azufre presente en combustibles como el carbón y el petróleo. El azufre en estado de oxidación está en el origen de la lluvia ácida, de la irritación de las vías respiratorias y el agravamiento de enfermedades pulmonares.
  • Óxidos de nitrógeno (NOx): las altas temperaturas durante la combustión favorecen que el nitrógeno del aire se vuelva más reactivo produciendo el esmog y la lluvia ácida que altera suelos, bosques y masas de agua. Estos gases, a su vez, provocan irritaciones pulmonares.
  • Partículas en suspensión (PM2.5 y PM10): provienen de las cenizas, hollín y esprays de combustibles no quemados. Originan grandes daños en la salud afectando a órganos diversos como pulmones, corazón y cerebro.
  • Metales pesados: la mayoría (mercurio, cadmio y plomo) son impurezas del carbón y el petróleo. Son altamente tóxicos tanto si permanecen en el medioambiente como si alcanzan el sistema nervioso.
  • Hidrocarburos: son compuestos orgánicos volátiles (COV)Los compuestos orgánicos volátiles (COV) son sustancias químicas formadas principalmente por carbono e hidrógeno, pero también pueden contener otros e...
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    que se liberan durante las reacciones de combustión incompletas. Una vez en el aire reaccionan fácilmente originando el esmog. Además algunos COV como el benceno tienen efecto cancerígeno.

En resumen, la quema de combustibles fósiles genera energía útil, pero también contaminantes inherentes a su composición química que son liberados al aire gracias a las condiciones de la reacción de combustión.

Central nuclear produciendo energía en las inmediaciones de zona de población - Kunak

Central nuclear produciendo energía en las inmediaciones de zona de población

Fuentes de contaminación en la producción de energía

La generación de energía, esencial para el desarrollo humano, conlleva inevitablemente impactos ambientales asociados a cada tecnología empleada para su obtención. Desde los conocidos efectos originados por los combustibles fósiles hasta los menos evidentes de las energías renovables.

Cada fuente presenta un perfil distinto de contaminación que debe evaluarse desde un enfoque de ciclo de vida:

  • Combustibles fósiles (carbón, petróleo, gas natural): generan emisiones (CO2, CO, SOx, NOx, PM, COV y metales pesados) debido a su composición química y las reacciones de oxidación que experimentan al ser sometidos a altas temperaturas.
  • Energía nuclear: la fisión nuclear genera energía sin producir emisiones directas de CO2, pero produce residuos radiactivos (de vida corta: con baja y media actividad, y de vida larga: con alta actividad que puede perdurar miles de años).
  • Energías renovables: aunque actúan limpiamente durante su operativa no ocurre así en su ciclo de vida.
    • Fotovoltaica: durante la fabricación de los paneles solares se generan metales pesados y gases fluorados, además de consumir grandes cantidades de energía. Además sus residuos, después de una vida útil aproximada de 25 años, son de difícil reciclaje.
    • Eólica: generan conflictos paisajísticos sociales e impactos de la avifauna y murciélagos contra los aerogeneradores.
    • Hidroeléctrica: emite metano (CH4)El metano, conocido químicamente como CH4, es un gas dañino para la atmósfera y los seres vivos porque tiene gran capacidad de atrapar el calor. Es po...
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      , un potente GEI, por descomposición anaeróbica de la materia orgánica acumulada en los embalses; además fragmenta ecosistemas fluviales impidiendo su función de corredores ecológicos para la biodiversidad.
  • Biomasa y biocombustibles: es una producción energética neutra en emisiones de CO2 porque el carbono que libera fue previamente absorbido por las plantas. No obstante, si se produce una combustión incompleta por falta de oxígeno, generan emisiones de CO, PM2,5 y carbono negro. Si están sometidos a altas temperaturas producen NOx. A su vez generan impactos indirectos por la deforestación que promueven al introducir en el territorio cultivos energéticos, proceso que libera el CO2 almacenado en el suelo y la biomasa, también por el uso de fertilizantes para fomentar la producción de biomasa con fines energéticos.

En conclusión, cada fuente de energía presenta retos ambientales específicos, siendo los combustibles fósiles los más contaminantes, mientras que las alternativas de renovables y la energía nuclear requieren una gestión cuidadosa por los notables impactos asociados que conllevan durante su ciclo de vida.

Emisiones de carbono por sectores - Optimización de la producción energética - Kunak

Emisiones de carbono por sectores – Optimización de la producción energética

Impacto ambiental de la producción energética

La producción y consumo de energía es uno de los principales aspectos vinculados a la crisis climática ya que representa alrededor del 40% de las emisiones de CO2.

Cambio climático y producción de energía

El sector energético es el que incide mayormente en el calentamiento global debido a su contribución a las emisiones de GEI que atrapan en el calor en la atmósfera acelerando el cambio climático. Además, es una actividad industrial que empeora la calidad del aire con sus emisiones; contaminación atmosférica que produce cambios en los ecosistemas acuáticos y terrestres, lo que conduce a pérdida de biodiversidad y hábitats. Asimismo tiene una relación directa con el origen de fenómenos meteorológicos extremos.

La retroalimentación entre producción de energía y clima ha dejado una profunda huella social, económica y ambiental durante: las últimas olas de calor experimentadas en Europa, Estados Unidos y Canadá que han provocado incendios forestales incontrolables; los huracanes se han intensificado por el aumento de la temperatura oceánica; las inundaciones asolaron Centroeuropa durante el 2021; y las sequías afectaron a China que, en 2022, experimentó una de las más graves vividas en décadas.

A nivel global, el sector energético fue responsable de 15,1 gigatoneladas de CO2 equivalente en 2023, lo que representa la mayor proporción de emisiones por sector, suponiendo un aumento de un 1,3% respecto a 2022. Informe sobre la brecha de emisiones 2024, PNUMA – UNEP

De las emisiones del año 2023, las que más rápidamente crecieron fueron las procedentes de la producción de combustibles (infraestructuras de petróleo y gas, minas de carbón), así como el transporte por carretera y las emisiones de la industria relacionada con la energía.

Infografía: ¿De qué sectores proceden las emisiones mundiales de gases? | Statista

Degradación de ecosistemas

La generación de energía, especialmente a partir de fuentes no renovables como los combustibles fósiles, conlleva una serie de impactos ambientales que alteran la calidad del aire y degradan los ecosistemas terrestres y acuáticos.

Entre sus efectos más dañinos se consideran:

  • Contaminación del aire: la quema de combustibles fósiles en centrales eléctricas y plantas industriales libera grandes cantidades de gases contaminantes que provocan esmog, lluvia ácida, deterioro de la capa de ozono, además de contribuir al calentamiento global.
  • Lluvia ácida: se forma cuando los óxidos de azufre (SO2) y nitrógeno (NOx), emitidos por la quema de carbón y petróleo en centrales eléctricas, reaccionan con el vapor de agua presente en la atmósfera, formando ácido sulfúrico (H2SO4) y ácido nítrico (HNO3). Su presencia acidifica el suelo disminuyendo la presencia de nutrientes esenciales, como el calcio y el magnesio, lo que debilita la vegetación. En las masas de agua continentales altera el pH afectando a especies piscícolas y anfibios. En general, su formación atmosférica altera las cadenas tróficas destruyendo la biodiversidad de manera global.
  • Contaminación del agua y del suelo: los residuos industriales como las cenizas del carbón contienen metales pesados que se filtran en el suelo y los acuíferos. Los derrames de petróleo durante su transporte ocasionan daños de grandes proporciones en océanos y suelos. Las aguas calientes de las centrales nucleares, como muchas otras plantas de generación de energía térmica (carbón, gas, etc.), usan agua para enfriar sus reactores. El agua que sale después de absorber el calor suele estar a una temperatura más alta que la del río o cuerpo de agua receptor. Este aumento de temperatura se llama contaminación térmica, la cual altera la temperatura del agua, produciendo una reducción del oxígeno presente en la masa de agua.
  • Explotación intensiva de recursos: actividades de producción energética como la minería deforestan y destruyen hábitats para su desarrollo industrial. Algunas de sus técnicas generan ácidos que contaminan las masas de agua circundantes y, en muchas explotaciones mineras, se requiere un uso intensivo del agua.
Consumo de medicamentos por las afecciones de salud ocasionadas por la contaminación derivada de la producción de energía - Kunak

Consumo de medicamentos por las afecciones de salud ocasionadas por la contaminación derivada de la producción de energía

Efectos en la salud de la contaminación energética

A nivel mundial, el exceso de muertes por la contaminación del aire por partículas finas (PM2,5) y ozono se estima en 8,34 millones al año. La mayor parte (52%) de la carga de mortalidad está relacionada con afecciones cardiometabólicas; a lo que se suman accidentes cerebrovasculares, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y cáncer, además de afectar directamente al desarrollo fetal y la salud infantil.

“Se estima que 5,13 millones de muertes en exceso al año a nivel mundial son atribuibles a la contaminación del aire ambiental causada por el uso de combustibles fósiles y, por lo tanto, podrían evitarse mediante la eliminación gradual de los combustibles fósiles.” Lelieved, J. et al. (2023) Air pollution deaths attributable to fossil fuels: Observational and modelling study.

Enfermedades respiratorias y cardiovasculares

La contaminación del aire es un determinante clave en el desarrollo e incremento de enfermedades respiratorias y cardiovasculares, debido a su capacidad para desencadenar procesos fisiopatológicos como el estrés oxidativo, inflamación sistémica y disfunción endotelial. Respirar los principales contaminantes implicados como partículas finas PM2,5, dióxido de nitrógeno (NO2)El dióxido de nitrógeno (NO2) es un gas contaminante cuya presencia en la atmósfera se debe principalmente al uso de combustibles fósiles en los vehíc...
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, ozono (O3) y monóxido de carbono (CO), se asocia con un mayor riesgo de sufrir hipertensión, arterioesclerosis, arritmias y eventos trombóticos. Además de agravar patologías pulmonares crónicas como el asma y la EPOC, estos contaminantes atmosféricos también potencian síntomas respiratorios agudos.

En el sistema cardiovascular, la presencia de estos contaminantes en el aire incrementa el riesgo de sufrir infarto agudo de miocardio (1-3% por cada 10 μg/m³ de PM2,5), así como provoca mayores tasas de accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca y muerte súbita.

Según el Estudio de la Carga Global de Enfermedad (GBD), la contaminación atmosférica causó 4,2 millones de muertes prematuras en 2019 (7,6% de la mortalidad global). Los datos actuales confirman que incluso exposiciones breves a PM2,5 elevan la mortalidad cardiovascular, mientras que la polución crónica reduce la esperanza de vida en 1-2 años en zonas muy contaminadas.

En resumen, la contaminación atmosférica, en la que incide notablemente la producción energética, es un factor de riesgo ambiental crítico pero modificable, mediante políticas ambientales y sanitarias, para disminuir su impacto considerable en la mortalidad y morbilidad de las personas a nivel global.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS): Aproximadamente el 90% de la población mundial respira aire contaminado por encima de los límites seguros establecidos, lo que representa un grave riesgo para la salud pública a nivel global.

Exposición a largo plazo y salud pública

La exposición a largo plazo a la contaminación atmosférica representa un grave problema de salud pública, ya que incrementa el riesgo para la población en general de desarrollar enfermedades crónicas y tener una mortalidad prematura por la exposición crónica a contaminantes como las partículas finas (PM2,5 y PM10), el dióxido de azufre (SO2)El dióxido de azufre (SO2) es un gas incoloro de aroma penetrante y que produce una sensación irritante similar a cuando falta el aire para respirar. Su ...
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y el dióxido de nitrógeno (NO2).

Un incremento de 10 µg/m³ en la concentración de PM2,5 puede aumentar la mortalidad y los casos de cáncer de pulmón entre un 15% y un 27%. Plan Aire 2017-2019. Impacto sobre la salud de la calidad del aire en España. Ministerio de Sanidad del Gobierno de España.

Los efectos negativos no afectan a todos por igual; existen grupos especialmente vulnerables: los niños, particularmente sensibles debido a la inmadurez de su sistema respiratorio e inmune, pueden desarrollar un déficit en el crecimiento de la función pulmonar y un aumento de episodios asmáticos e infecciones respiratorias. Asimismo, los ancianos y las personas con enfermedades respiratorias y cardíacas previas, también presentan un riesgo elevado de complicaciones graves y de mortalidad asociada a la exposición crónica a contaminantes del aire. De igual modo que la contaminación atmosférica puede agravar enfermedades existentes se ha detectado que contribuye al desarrollo de nuevas patologías y trastornos neurológicos como el Alzheimer y el Parkinson en personas mayores.

En definitiva, la evidencia científica demuestra que no existe un umbral seguro de exposición a los contaminantes atmosféricos. Incluso en concentraciones bajas pueden incrementar la mortalidad y la incidencia de enfermedades graves en la población, afectando de manera desproporcionada a los grupos más vulnerables.

Gases de efecto invernadero de la energía eléctrica - EPA de EE. UU. - Kunak

Gases de efecto invernadero de la energía eléctrica – EPA de EE. UU.

Soluciones para reducir la contaminación en el sector energético

La transición hacia energías limpias y renovables no solo es esencial para mitigar el cambio climático, sino también para evitar millones de muertes prematuras asociadas a la contaminación del aire por la producción de energía. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 90% de la población mundial respira aire con niveles peligrosos de partículas finas (PM2.5), procedentes en gran parte de la quema de carbón, petróleo y gas.

Si se sustituyeran estos combustibles por energías renovables accesibles para todos, la contaminación atmosférica dejaría de ser una de las principales amenazas ambientales para el bienestar humano. Estudios del IPCC y la Agencia Internacional de la Energía confirman que reemplazar el carbón, el petróleo y el gas con energías renovables (eólica, solar e hidroeléctrica) reduciría hasta un 80% las emisiones de CO2 y contaminantes atmosféricos para el 2050.

Reemplazar los combustibles fósiles evitaría: 5,1 millones de muertes anuales por exposición a PM2.5 (Dinh, N.T.T., 2024) y 1,8 millones (12%) de casos nuevos de asma infantil vinculados al NO2. (Harvard and George Washington Universities, 2022).

Transición a energías renovables

La descarbonización del sector energético se podría lograr mediante las tecnologías renovables más efectivas para reducir la contaminación: aquellas que generan electricidad sin emitir contaminantes atmosféricos ni GEI.

Entre ellas destacan: la utilización de energía solar y eólica, fuentes renovables que en el 80% de los países ya resultan más baratas que emplear el carbón (2024). La energía hidroeléctrica genera electricidad a partir del movimiento del agua. Si bien la construcción de presas afecta a los ecosistemas fluviales, una vez en funcionamiento, la generación de energía es limpia y renovable. En la obtención de energía de biomasa se aprovechan los residuos orgánicos para producir energía; gestionada de forma sostenible puede ser una alternativa sostenible y renovable. La energía geotérmica y marina aprovechan el calor del subsuelo o el movimiento de las mareas y olas; aún están en desarrollo en muchos lugares, pero tienen gran potencial para complementar la matriz energética limpia.

Una transformación energética basada en fuentes renovables que puede apoyarse en el almacenamiento en baterías y distribución de energía por redes inteligentes para garantizar un suministro estable. A ello se une el hidrógeno verde que destaca por su aplicabilidad en los sectores de industria pesada y transporte, además de superar la intermitencia que experimentan las fuentes renovables.

En conjunto, la adopción de estas tecnologías limpias para la producción de energía permite reducir drásticamente la contaminación del aire, mejorar la salud pública y avanzar hacia un modelo energético sostenible y respetuoso con el medioambiente.

Combinación energética de la Unión Europea por la Agencia Europea de Medio Ambiente - Kunak

Combinación energética de la Unión Europea por la Agencia Europea de Medio Ambiente

Políticas y regulaciones para una energía más limpia

La transición energética hacia fuentes de producción energética más limpias avanza en la mayoría de los países, con una mayor incorporación de las energías renovables en su matriz energética. Las regulaciones internacionales y nacionales, junto a incentivos a la innovación y la inversión en tecnologías limpias, son la clave para controlar la contaminación ocasionada por el sector energético y promover una transición hacia fuentes más sostenibles.

El crecimiento de las energías renovables está siendo robusto pero, por sí sola esta industria energética no es suficiente para cumplir con los objetivos climáticos globales. Una acción política decidida y sostenida, especialmente en sectores difíciles de descarbonizar, es imprescindible. En consecuencia se podrá mantener e impulsar las nuevas tecnologías y modernizar la infraestructura energética existente. Unido a una regulación cada vez más estricta sobre las emisiones, enmarcada en los compromisos internacionales, está permitiendo acelerar la transición hacia una producción de energía más limpia y sostenible.

Las principales regulaciones son:

  • Estados Unidos: la Ley de Aire Limpio (Clean Air Act) actúa a través de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) para regular las emisiones de GEI y contaminantes de las centrales eléctricas. Además de establecer límites y requisitos de reducción, promueve la aplicación de tecnologías de mitigación como la captura y almacenamiento de carbono.
  • Unión Europea: el Pacto Verde Europeo (European Green Deal) tiene el objetivo de alcanzar la neutralidad climática del continente europeo en 2050. Para lograrlo se han definido objetivos intermedios: reducir las emisiones como mínimo un 55% para 2030 (respecto a 1990), y la revisión constante de la legislación para priorizar la eficiencia energética y el desarrollo de energías renovables.
  • Global: el Acuerdo de París vincula a casi 200 países que se han comprometido a limitar el aumento de la temperatura global a menos de 2°C, mediante el establecimiento de metas nacionales de reducción de emisiones. Además el Acuerdo fomenta la cooperación internacional para la descarbonización del sector energético.

Preguntas frecuentes sobre la contaminación del aire por la producción de energía

¿Cómo contamina la producción de energía el aire?

La producción de energía, especialmente a partir de combustibles fósiles como el carbón, el petróleo y el gas natural, es una de las principales fuentes de contaminación atmosférica a nivel global. El proceso de combustión de estos materiales libera una variedad de contaminantes al aire que afectan tanto al medioambiente como a la salud humana.

Los principales gases contaminantes que emiten son:

  • Óxidos de nitrógeno (NOx): se producen en procesos que utilizan los combustibles a altas temperaturas como los motores de coches y las centrales térmicas. Causan el esmog fotoquímico y la lluvia ácida.
  • Dióxido de azufre (SO2): originado al quemar carbón y petróleo, proceso químico que libera al aire una de sus impurezas: el azufre. Causan la lluvia ácida que daña vegetación y edificios. También ocasiona daños respiratorios y agrava problemas pulmonares existentes como el asma y la bronquitis.
  • Material particulado (PM2.5 y PM10): proviene de cenizas, hollín y aerosoles secundarios. Provoca graves problemas respiratorios sobre todo las partículas más finas (PM2.5), capaces de penetrar en el torrente sanguíneo desde los pulmones.
  • Gases de efecto invernadero (CO2, CH4): El dióxido de carbono (CO2) es el principal gas responsable del cambio climático, mientras que el metano (CH4), aunque se emite en menor cantidad, tiene un potencial de calentamiento global mucho mayor.

¿Cuáles son los principales contaminantes emitidos por las centrales eléctricas?

Las centrales eléctricas, especialmente aquellas que utilizan carbón y otros combustibles fósiles, son responsables de la emisión de diversos contaminantes atmosféricos como el dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), dióxido de azufre (SO2), óxidos de nitrógeno (NOx) y material particulado (PM). Gases y partículas que contribuyen al calentamiento global, la formación de lluvia ácida y la degradación de la calidad del aire, lo que favorece un mayor riesgo de desarrollar enfermedades respiratorias y cardiovasculares en las poblaciones cercanas a las centrales eléctricas.

¿Cómo afecta la contaminación por producción de energía a la salud?

La contaminación del aire generada por la producción de energía, especialmente a partir de combustibles fósiles como el carbón, el petróleo y el gas, tiene efectos graves sobre la salud humana. La producción de energía libera sustancias nocivas como material particulado fino (PM2.5), dióxido de azufre (SO2), óxidos de nitrógeno (NOx) y metales pesados. Una exposición prolongada o aguda a estas sustancias está asociada con el desarrollo de patologías respiratorias (asma, bronquitis crónica, crisis respiratorias) y cardiovasculares (infartos, accidentes cerebrovasculares), además de incrementar el riesgo de mortalidad prematura.

¿Cómo ayudan las energías renovables a reducir la contaminación?

Las tecnologías renovables más efectivas para reducir la contaminación son aquellas que generan electricidad sin emitir GEI ni contaminantes atmosféricos. Entre ellas destacan:

  • Energía eólica: la más eficiente para reducir la contaminación, ya que transforma el viento en electricidad sin producir emisiones contaminantes. Además puede reemplazar el uso de grandes volúmenes de combustibles fósiles.
  • Energía solar: una de las fuentes más accesibles y extendidas, no produce emisiones durante su operación y contribuye significativamente a la reducción de la huella de carbonoEn un mundo cada vez más afectado por el cambio climático, comprender cómo nuestras acciones cotidianas contribuyen a su agravamiento se ha vuelto funda...
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  • Energía hidroeléctrica: aprovecha la energía del agua en movimiento para generar electricidad.
  • Energía de la biomasa: emplea residuos orgánicos para producir energía. Puede ser una alternativa limpia y renovable si se gestiona de manera sostenible.
  • Energía geotérmica y marina: aprovechan el calor del subsuelo y el movimiento de las mareas y olas.
  • Hidrógeno verde: producido mediante electrólisis con energía renovable. Una solución prometedora para descarbonizar sectores difíciles de electrificar directamente.

¿Qué regulaciones existen para controlar la contaminación en el sector energético?

Las regulaciones internacionales y nacionales, junto a incentivos a la innovación y la inversión en tecnologías limpias, son la clave para controlar la contaminación ocasionada por el sector energético y promover una transición hacia fuentes más sostenibles.

  • Estados Unidos: la Ley de Aire Limpio (Clean Air Act) actúa a través de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) para regular las emisiones de GEI y contaminantes de las centrales eléctricas. Además de establecer límites y requisitos de reducción, promueve la aplicación de tecnologías de mitigación como la captura y almacenamiento de carbono.
  • Unión Europea: el Pacto Verde Europeo (European Green Deal) tiene el objetivo de alcanzar la neutralidad climática del continente europeo en 2050. Para lograrlo se han definido objetivos intermedios: reducir las emisiones como mínimo un 55% para 2030 (respecto a 1990), y la revisión constante de la legislación para priorizar la eficiencia energética y el desarrollo de energías renovables.
  • Global: el Acuerdo de París vincula a casi 200 países que se han comprometido a limitar el aumento de la temperatura global a menos de 2°C, mediante el establecimiento de metas nacionales de reducción de emisiones. Además el Acuerdo fomenta la cooperación internacional para la descarbonización del sector energético.
Energía eólica como fuente de producción energética renovable - Kunak

Energía eólica como fuente de producción energética renovable

Conclusión

La ciencia no engaña: la producción de energía basada en combustibles fósiles tiene un impacto negativo y profundo tanto en la salud pública como en el medioambiente. Por su uso desarrollamos más enfermedades respiratorias, cardiovasculares y nos exponemos a morir prematuramente; especialmente nuestros seres más vulnerables: infancia, personas mayores y quienes padecen enfermedades previas. Sin embargo, también es cierto que nunca antes habíamos tenido tantas herramientas, conocimiento y oportunidades para revertir esta situación.

La transición hacia fuentes de energía más limpias y sostenibles ya está en marcha en todo el mundo. Mediante políticas decididas y ambiciosas, avances tecnológicos y una creciente conciencia social se está impulsando el desarrollo de energías renovables, la modernización de las redes eléctricas y la reducción de emisiones al aire. Cada acción cuenta: desde el diseño de políticas públicas y la inversión en infraestructuras limpias, hasta las decisiones cotidianas de industrias y ciudadanía. El desafío es grande, pero el potencial de cambio es aún mayor. Actuar hoy nos permitirá disfrutar de un aire más limpio, una sociedad más saludable y un planeta más sostenible para todos.

Referencias