Inmisiones atmosféricas y su impacto en la calidad del aire

Una inmisión atmosférica es la concentración de una sustancia contaminante detectada en la atmósfera con cuya presencia modifica la composición natural del aire. Su origen está vinculado a sustancias generadas por actividades antropogénicas que, en forma de gas, humo, polvo u otros elementos en suspensión, pueden alterar las condiciones óptimas de la atmósfera.

La importancia de las inmisiones atmosféricas es que afectan a los seres vivos y a los recursos naturales, ya que también dañan al suelo y el agua al modificar la composición de ecosistemas terrestres y acuáticos. Sus límites están regulados por normativas y estrictas regulaciones que marcan su concentración máxima.

Mientras que las emisiones atmosféricas proceden de una fuente determinada de liberación, como pueden ser determinados procesos industriales de una fábrica o el motor de un avión, las inmisiones son sustancias presentes en la atmósfera que se concentran y son detectadas en un lugar determinado mediante estaciones de medición de calidad del aire a nivel del suelo.

El ozono troposférico es un ejemplo de inmisión atmosférica que se origina cuando los productos de los motores de combustión reaccionan en la atmósfera con otras sustancias. Este proceso se activa gracias a la luz solar que actúa como un catalizador, generando una reacción química cuyo resultado es la formación de ozono. Su presencia provoca la alteración de la proporción de dicho gas a nivel del suelo, más conocido como ozono troposférico.

¿Qué es una inmisión atmosférica?

Las inmisiones son contaminantes que, después de su emisión, se modifican al entrar en contacto con la atmósfera. De esta manera pueden sufrir cambios mediante reacciones químicas y físicas al mezclarse con otras sustancias de la atmósfera y pueden propagarse al ser transportadas por el aire.

Dichas concentraciones de contaminantes o inmisiones atmosféricas son la cantidad de contaminantes que se hallan en una unidad de volumen de aire determinada. Se diferencian así de las emisiones atmosféricas que son propiamente las sustancias contaminantes emitidas a la atmósfera por una determinada fuente.

Para establecer el límite de cantidad presente en el aire de cada inmisión atmosférica se realizan estudios con bases científicas. De este modo, se determina el límite máximo admisible de un contaminante para que no incida de forma tóxica o se reduzcan sus posibles efectos sobre la salud humana y las alteraciones que ocasiona en el medioambiente en conjunto.

Diferencias entre emisiones e inmisiones

La relación entre inmisiones y emisiones atmosféricas no es directa. Una vez que un contaminante es emitido puede convertirse en inmisión mediante reacciones químicas y físicas, y la influencia del estado de la atmósfera. Además, sufre procesos de transporte y dispersión que pueden modificarse con el paso del tiempo.

Las principales diferencias entre ambos conceptos son:

Emisiones

  • Su origen es la cantidad de un contaminante que llega a la atmósfera desde un punto o foco determinado de emisión.
  • Pueden producirse de forma continua o bien irregularmente.
  • Su origen, aunque normalmente se puede localizar en un punto determinado, también puede tener una procedencia difusa.
  • Se manifiestan en diferentes estados como sólido, líquido, aerosol, etc.
  • Se producen tanto por acciones antropogénicas como por causas naturales.
  • Se determinan en unidades de peso en el tiempo, por ejemplo g/h, kg/año.
  • Pueden reducirse drásticamente si la fuente de emisión cesa.

Inmisiones

  • Es la concentración o nivel de un contaminante en un lugar determinado en un momento preciso.
  • Sus límites legales se establecen en base a estudios científicos.
  • La importancia de cumplir las normativas regionales de no superar las inmisiones atmosféricas, más allá de los niveles establecidos, incide directamente en la salud humana y la protección ambiental.
  • Se determinan en unidades de peso de la sustancia por unidad de volumen, por ejemplo µ/m3, g/m3.
  • La concentración de contaminantes o inmisiones atmosféricas es lo que miden las redes de sensores para determinar la calidad del aire en una determinada zona a tiempo real.
  • No hay relación directa de su descenso o aumento en concentración conforme varían las  emisiones atmosféricas.
Inmisión y Emisión - Ilustración gráfica de las emisiones e inmisiones atmosféricas - Kunak

Ilustración gráfica de las emisiones e inmisiones atmosféricas

¿Cómo medir las inmisiones atmosféricas?

Uno de los grandes retos para la salud y el bienestar humano es determinar todas aquellas sustancias que puedan afectar a la calidad del aire. En este contexto, la legislación y las normativas ambientales juegan un papel esencial para determinar qué inmisiones son aceptables y cuáles deben ser controladas o eliminadas para proteger el bienestar común.

La regulación de las inmisiones atmosféricas implica una evaluación detallada de los niveles de contaminación y su impacto. Las autoridades competentes suelen establecer límites específicos para diferentes tipos de emisiones, considerando factores como la densidad poblacional, la actividad industrial y las características geográficas de la zona.

Para implementar medidas de control se requiere una tecnología que, aunque no tiene que ser costosa, requiere de sistemas como las redes de sensores de calidad del aire que aportan datos precisos y fiables (basados en los datos oficiales de referencia). Es esencial que estas mediciones se realicen de manera sistemática y continuada para garantizar la precisión de los resultados.

El análisis adecuado de los datos recopilados permite conocer la concentración de una inmisión atmosférica en una zona determinada, así como precisar el momento en que superan los valores admisibles. Es necesario analizar los datos en el contexto de las normativas locales y nacionales que regulan las inmisiones. Estas normativas establecen límites específicos para cada tipo de inmisión, determinando qué niveles son considerados aceptables y cuáles constituyen inmisiones ilegítimas.  

Cuando dichas medidas permitidas se superan, si no hay una respuesta de la administración local o gobierno regional, las personas y comunidades afectadas pueden recurrir a la justicia ambiental. Es la herramienta legal para que dichas inmisiones se mitiguen o, en situaciones extremas, se tomen medidas para identificar la fuente de emisiones donde se produce el aporte al aire de alguno de los contaminantes. Sobre ello se ha de incidir, mediante la toma de medidas de seguridad y precaución, para evitar que finalmente se originen las inmisiones atmosféricas.

En última instancia, la gestión adecuada de las inmisiones atmosféricas no solo beneficia a los individuos directamente afectados, sino que también contribuye al bienestar general de la comunidad y al cuidado del medioambiente.